Aportaciones de Virtu
Ruiz.
Poemas de Ángel
González
Mientras
tú existas,
mientras
mi mirada
te
busque más allá de las colinas,
mientras
nada
me
llene el corazón,
si
no es tu imagen, y haya
una
remota posibilidad de que estés viva
en
algún sitio, iluminada
por
una luz—cualquiera...
Mientras
yo
presienta que eres y te llamas
así,
con ese nombre tuyo
tan
pequeño,
seguiré
como ahora, amada
mía,
transido
de distancia,
bajo
ese amor que crece y no se muere,
bajo
ese amor que sigue y nunca acaba.
Ángel González
Poema ME
BASTA ASÍ, recitado por el propio autor:
INMORTALIDAD
DE LA NADA
Todo lo
consumado en el amor
no será nunca gesta de gusanos.
Los
despojos del mar roen apenas
los ojos que jamás
—porque te vieron—,
jamás
se comerá la tierra al fin del todo.
Yo he
devorado tú
me has devorado
en un único incendio.
Abandona
cuidados:
lo que ha ardido
ya nada tiene que temer del tiempo.
Ángel González
Esperando a los
bárbaros
Constantino Cavafis
-¿Qué esperamos congregados en el
foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.
-¿Por qué esta inacción en el
Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin
legislar los Senadores?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los
senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los
bárbaros.
-¿Por qué nuestro emperador madrugó
tanto
y en su trono, a la puerta mayor de
la ciudad,
está sentado, solemne y ciñendo su
corona?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso
preparó,
para entregárselo, un pergamino. En
él
muchos títulos y dignidades hay
escritos.
-¿Por qué nuestros dos cónsules y
pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas
amatistas
y anillos engastados y esmeraldas
rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos
báculos
en plata y oro magníficamente
cincelados?
Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los
bárbaros.
-¿Por qué no acuden, como siempre,
los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus
cosas?
Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los
discursos.
-¿Por qué empieza de pronto este
desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han
vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se
vacían
y todos vuelven a casa compungidos?
Porque se hizo de noche y los
bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no
existen.
¿Y qué va a ser de nosotros ahora
sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era
una solución.
Aportaciones de Cristina Rodríguez

(Montse
Fusté Checa, 2010, pág. 15)
Poema de
Marta Medeiros (Cuatro partes)
Muere
lentamente quien no cambia de ideas,
ni cambia de
discurso,
evita las
propias contradicciones.
Muere
lentamente quien se transforma en el esclavo de hábito,
quien no
arriesga a vestir un color nuevo,
no da algo a
quien no conoce.
Muere
lentamente,
quien pasa
los días quejándose de su mala suerte,
desistiendo
de un proyecto antes de empezarlo,
el que no pregunta
acerca de lo que desconoce
o no
responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Muere
lentamente quien no viaja,
quien no
lee,
quien no oye
música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Poema recitado de Pablo Neruda
0 comentarios:
Publicar un comentario