martes, 7 de octubre de 2014

Rima XLI

Aportación de Andreu Ibáñez Cebrián
Tú eras el huracán y yo la alta  
torre que desafía su poder:      
¡tenías que estrellarte o que abatirme!         
¡No pudo ser!        

Tú eras el océano y yo la enhiesta      
roca que firme aguarda su vaivén:     
¡tenías que romperte o que arrancarme! ...
¡No pudo ser!        

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados         
uno a arrollar, el otro a no ceder:       
la senda estrecha, inevitable el choque ...    
¡No pudo ser!        

Torre que desafía su poder:      
¡tenías que estrellarte o que abatirme!         
¡No pudo ser!        

Tú eras el océano y yo la enhiesta      
roca que firme aguarda su vaivén:     
¡tenías que romperte o que arrancarme! ...
¡No pudo ser!        

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados         
uno a arrollar, el otro a no ceder:       
la senda estrecha, inevitable el choque ...    

¡No pudo ser!         


0 comentarios:

Publicar un comentario