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viernes, 21 de noviembre de 2014

Vídeo: La primavera besaba

                                Lectura de Elísabeth María Carbonell Rubio


Vídeo: Abril

                               Lectura de Melina González Grossocordone


Vídeo: Es verdad

                                          Lectura de Eliana Espí Rojas



viernes, 24 de octubre de 2014

martes, 7 de octubre de 2014

Rima XLI

Aportación de Andreu Ibáñez Cebrián
Tú eras el huracán y yo la alta  
torre que desafía su poder:      
¡tenías que estrellarte o que abatirme!         
¡No pudo ser!        

Tú eras el océano y yo la enhiesta      
roca que firme aguarda su vaivén:     
¡tenías que romperte o que arrancarme! ...
¡No pudo ser!        

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados         
uno a arrollar, el otro a no ceder:       
la senda estrecha, inevitable el choque ...    
¡No pudo ser!        

Torre que desafía su poder:      
¡tenías que estrellarte o que abatirme!         
¡No pudo ser!        

Tú eras el océano y yo la enhiesta      
roca que firme aguarda su vaivén:     
¡tenías que romperte o que arrancarme! ...
¡No pudo ser!        

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados         
uno a arrollar, el otro a no ceder:       
la senda estrecha, inevitable el choque ...    

¡No pudo ser!         


Es verdad

Aportación de Eliana Espí Rojas
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!


Anoche cuando dormía

Aportación de Melina González Grossocordone
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
    Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
    Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
    Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

La primavera besaba

Aportación de Elísabeth María Carbonell Rubio

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
    Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
    Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
    Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,

quién te volviera a soñar!


domingo, 31 de agosto de 2014

BRINDIS DE BIENVENIDA

Un brindis de bienvenida con los versos de Munárriz...

 (...)
para poder tomar el sol y el aire
y sentarse en la hierba con la gente
y ponerse a charlar largo y tendido,

a favor del cansancio y del descanso,
a favor de los ciclos naturales
y de la rebeldía ante los ciclos,

por los colores y por los sonidos,
por los gustos, los tactos, los olores,
por el juego y el sueño, y los amigos,
 (...)

Cierto que  prosigue el poderoso drama ...  
Y que podemos,  además,  participar en poemas colectivos...